Un año más las fiestas navideñas llegan a los hogares para llenarnos de ilusión, de momentos en familia y de ¡regalos!
Los Reyes Magos buscan los mejores regalos para todos, y a pesar de la intensificación en estas fechas de las campañas publicitarias para “facilitar la elección de juguetes” y de la llegada masiva a nuestros buzones de folletos y catálogos que ponen a los más pequeños en el casi imposible reto de elegir aquellos juguetes que formarán parte de su lista de imprescindibles ¡Algo me sigue preocupando muchísimo!
¿Por qué seguimos mostrando distinciones entre niños y niñas? Acaso ¿los juguetes tienen sexo? El color rosa, las muñecas, las labores del hogar… ¿son cosas de niñas? El color azul, los medios de transporte, los superhéroes… ¿cosas de niños?
¿Se han parado a pensar en los valores que están transmitiendo los catálogos y anuncios publicitarios a nuestros hijos? Sí ¡valores! Los folletos, por ejemplo, están claramente organizados, para ellos y para ellas, transmitiendo valores y perpetuando estereotipos de género, que limitan las potencialidades de las niñas y hacen que los niños sufran las exigencias sociales atribuidas a los “machos”. Así, a pesar de la infinidad de campañas de sensibilización sobre la igualdad que se llevan a cabo en nuestro país, parece que aún no ha quedado claro que ¡los juguetes no tienen sexo! Aunque en realidad el problema no está en el juguete, sino en el uso que se hace de él y en la imagen que se vende; y como imágenes sexistas nos sobran, comparto algunas páginas del catálogo de Toy Planet para esta navidad 2017, por ser capaces un año más de mostrarnos la verdadera realidad de los juguetes ¡Los juguetes son para todos!

Los juguetes estimulan diferentes tipos de habilidades, siendo muy importante tener la oportunidad de acceder a la amplia variedad de juegos existentes, independientemente de nuestro sexo. Así, por ejemplo un niño al que le gusten las muñecas y tenga la oportunidad de “cuidar de un bebé”, se estará preparando para ser un buen padre en el futuro; o en el caso de jugar a las cocinitas o a realizar labores domésticas, estará entrenando sus habilidades para la vida diaria y contribuyendo a su autonomía. Por su parte, una niña que tenga la oportunidad de jugar con juguetes de construcción, fomentará sus habilidades viso-espaciales, de gran ayuda en el caso de querer dedicarse a la arquitectura, o si juega al fútbol tendrá más oportunidades para el desarrollo motor y para adquirir habilidades para el trabajo en equipo.

Los juguetes se crean para divertir, enseñar y estimular creativa e intelectualmente a los más pequeños. Somos nosotros como padres los que debemos ayudar a nuestros hijos a fortalecer sus gustos, sean los que sean, reforzando así su autoestima, transmitiendo valores de igualdad y fomentando el juego sin exclusiones por razón de género. Es más, no podemos olvidar que los niños cuando juegan reproducen e imitan el mundo que les rodea, por lo que no sólo no debemos elegir los juguetes de nuestros hijos atendiendo a su sexo, sino que también y casi más importante ¡debemos ser modelos no sexistas!

Por Laura de Francisco Domínguez.

Psicopedagoga

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