Cuando hablamos de creatividad, nos referimos a la capacidad de inventar, de generar ideas alternativas ante ciertas situaciones, o soluciones para determinados problemas; de ver las cosas bajo una nueva perspectiva. Implica huir de lo seguro y lo previsible para producir algo novedoso, lo que requiere comparar las propias ideas con las de los demás.
    Para algunas personas intentar recurrir a algo fuera de lo habitual, puedes suponerles un gran trabajo y esto se debe a la falta de creatividad o imaginación…. Para evitar posibles “dolores de cabeza” en un futuro, es fundamental potenciar el desarrollo de la creatividad de los más pequeños y sobretodo no reprimirlo.

      Sí los adultos fomentamos la creatividad de los niños/as ayudaremos a que éstos aumenten su autoestima y la conciencia sobre sí mismos, es decir los niños se sentirán seguros para expresar sus sentimientos y emociones. Además, les estamos ayudando en el proceso de socialización; al ser creativos dispondrán de más “recursos” a la hora de acercarse a sus iguales y entablar relación. Así mismo éstos niños son bastante expresivos, no esconden sus sentimientos y son capaces de reconocer fácilmente los sentimientos de los demás, lo que les hace ser más receptivos y empáticos.
      Los seres humanos somos únicos, somos capaces de crear máquinas, escribir cuentos, crear películas, ciudades…Todo lo que somos y lo que nos rodea es el resultado de la idea que ha tenido una persona en un momento dado, y para obtener el resultado final, lo que ha hecho es desarrollarla cada vez más con su imaginación. Todos tenemos la capacidad  de imaginar  y de crear lo que sucede es que tenemos que desarrollarla y entrenarla, hemos de aprender a ser creativos de la misma manera que hemos aprendido a leer, escribir o montar en bicicleta.

      ¿Cómo Potenciar la Creatividad de los niños desde casa?

      1. Respetar el juego infantil. No llenar el tiempo libre del niño con actividades extraescolares y obligaciones. Debemos dejarle tiempo para disfrutar de tiempo prolongado de juego libre, en el que su imaginación sea la que guíe sus actuaciones e impulse su capacidad de ser creativo.

      2. No dirigir su juego: Dejarles que cambien las reglas del juego; por ejemplo si en vez de crear la torre  que viene diseñada en la imagen de la caja de los “legos”, está creando una carretera, dejémosle que siga en ello, así está haciendo uso de su imaginación

      3. No frenar al niño: En ocasiones frenamos la originalidad del niño para evitar que ensucie el suelo, la ropa o las paredes. Por ello es conveniente prepararle un rincón donde pueda ensuciarse y dar rienda suelta a su imaginación sin problema.

      4. Deja que piense a lo loco: Anímale a que exprese ideas disparatadas o cosas sin sentido. Está desarrollando su ingenio.

      5. Fomenta sus gustos: Utilizar sus intereses para desarrollar actividades en torno a ellas. Si le gustan los coches podría crear uno de cartón  o si les gusta bailar podría preparar una actuación.

      6. Habla y pregunta al niño: Puedes hacerle preguntas sobre cómo cree él que consiguen volar los aviones, que animal le gustaría ser, como cree que viven en el Polo Norte. Potenciaremos su fantasía y creatividad.

      Como padres debemos aceptar las respuestas más dispares que se le ocurran a los más pequeños y sus continuos “porque” a todo, valorando así la originalidad  y la curiosidad, admitiendo sus nuevas ideas sin imponer siempre las nuestras. Tener varias opciones a la hora de resolver un problema, evita la frustración y la rigidez en el futuro.
      Por todo ello, dejemos un poco  de lado todas las “maquinitas” que invaden cada vez más nuestro hogar, hagámonos con un poco más de tiempo libre y ¡VOILÁÁÁÁÁ! Hagamos que la imaginación vuele.

       

      Silvia Álvarez Ramos. Pedagoga.

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