La voz es una herramienta esencial en los profesores por ello es recomendable hacer un buen uso de ella. Es muy frecuente que los docentes visiten con bastante regularidad la consulta de un otorrino debido a la frecuencia de problemas de voz y a la incapacidad para poder trabajar.

Aunque existen muchas causas por las que pueden provocar  trastornos vocales, el porcentaje más alto es debido a un mal uso o sobreesfuerzo de las cuerdas vocales. Los profesores trabajan diariamente con la voz, cuando no hay periodos de descanso, si gritan o elevan el volumen pueden llegar a provocar irritación o dolor de garganta, generar ronquera o la pérdida de la voz. El estrés o la ansiedad puede también producir una tensión muscular que también generan bastante dificultades. Si la disfonía pasa más de una o dos semana debes acudir al especialista.

“Desde el punto de vista logopédico es recomendable que el paciente se dirija primero a la consulta de un otorrino y después trabajar según el informe elaborado por el especialista.”

Después de acudir a la consulta comenzamos con el trabajo logopédico pero es recomendable tener en cuenta algunos consejos para cuidar la voz. El paciente no solamente se debe de conformar con venir al tratamiento sino debe tomar conciencia y tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • No gritar de forma habitual, controlar el volumen, hablar de forma pausada para hacer un buen control fonorespiratorio.
  • Evitar ambientes cargados de humo.
  • Hidratarse correctamente: la mucosa laríngea debe estar lubricada. Para ello debemos ingerir dos litros de agua diario, evitar caramelos de mentol o miel porque resecan. Hacer lavados nasales y vahos para conseguir una buena hidratación.
  • Respeta los descansos. Los musculatura de la voz también necesita descansar por lo que requieren un descanso diario para su buen funcionamiento.
  • Evitar el “carraspeo” ya que puede dañar los pliegues vocales.
  • Control postural adecuado.
  • No hablar en ambientes muy ruidosos, la voz siempre sufrirá.
  • No fumar.
  • Mantener una alimentación sana para evitar digestiones pesadas y favorecer el movimiento diafragmático,
  • Realizar revisiones periódicas con el otorrino.

Leave a Reply