El título de este artículo puede abordar muchos aspectos, pero yo quiero centrarme en la actitud que les mostramos a nuestros hijos: ¿somos modelos para ellos? Con ello, me gustaría dar respuesta a mi título.

Los padres siempre queremos lo mejor para ellos, e intentamos darles lo que echamos en falta en nuestra infancia, ya sea porque nuestros padres no podían darnos o bien porque ciertas maneras de su educación no nos gustaban, y no quisiéramos repetirlas. En cualquier circunstancia, debemos tener en cuenta que podemos, y cometeremos errores. Todos somos humanos y tenemos derecho a hacer las cosas mal.

Les invito a reflexionar en nuestra actitud como padres. Y lo divido en tres bloques:

A. Aspectos positivos:

  • ¿Qué te gusta de ti como madre/padre?
  • ¿Qué crees que les gusta a tus hijos de ti? (si no sabes la respuesta, obtenla, es muy importante saberlo).
  • Piensa en la situación que más te gusta pasar con tus hijos en el día a día.

B. Aspectos negativos:

  • ¿De qué no te sientes orgullosa como madre/ padre?
  • ¿Qué es lo que no te gustaría que tu hijo aprenda de ti?
  • ¿Qué crees que no le gusta a tu hijo de ti?
  • Piensa una situación desagradable que se da todos los días en casa.

C. Reflexión y cambio:

  • ¿Cómo puedes mejorar la relación con tu hijo/a?
  • ¿Hay algún hábito que crees que puedes cambiar en casa?

Estas sencillas preguntas (aunque parezcan muchas) deberíamos hacérnoslas cada cierto tiempo, como una reflexión y autoanálisis de lo que está pasando, de lo que queremos y lo que no, pues saber qué nos gusta de nosotros como padres, o qué no nos gusta, es imprescindible para meditar sobre tu rol como madre o padre, y poder avanzar. Posiblemente tus respuestas se pueden ver afectadas por el cansancio, la falta de tiempo, el agotamiento de tu paciencia… Pero recuerda que únicamente con esfuerzo se obtienen resultados, y con comprensión, empatía y MUCHA paciencia lograrás el cambio que quieres ver en la relación con tu hijo, o que mejore.

Llegados a este punto, me gustaría poder darles un consejo, que considero primordial, y que espero les ayuden en sus tareas como padres, y que el día a día en casa resulte más fácil.

Hay una cuestión que hoy en día reina en muchos hogares: es la falta de autoridad. Creemos que por ser menos estrictos, las “cosas” en casa irán mejor, pues no queremos repetir ni imitar ciertos modelos autoritarios, ya que derivan en niños introvertidos, inseguros, o bien en niños agresivos y frustrados, pero he aquí mi reflexión. No podemos llevar este modelo educativo a los extremos. No podemos ser muy autoritarios, pero tampoco podemos permitir que nuestros hijos hagan todo lo que quieren sin obtener una consecuencia o imponer límites.

“Ten paciencia, mantén la calma: cierra los ojos y respira hasta 5, ¡voila!”

Por: Karen García Salazar

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