La motricidad fina es una destreza que debemos tener muy en cuenta en los niños, y además debemos estimular desde casa, puesto que a veces la olvidamos, o no le prestamos la suficiente atención ya que podemos pensar que es un aprendizaje nato. Sin embargo, está estrechamente relacionada con los procesos atencionales y las habilidades óculo- manuales, así como con el campo de las emociones, sí, como leen, con las emociones también se relaciona, y les explico el por qué: las tensiones psíquicas (como el enfado, sobretodo) se expresen siempre mediante rigidez muscular. Y los niños necesitan que los ayudemos a desarrollar y controlar dichos métodos. Para ello, debemos trabajar la tonicidad (fuerza) y la precisión.

Esta habilidad es muy importante para realizar actividades cotidianas simples y necesarias, como abrir y cerrar un bote, abrochar y desabrochar botones…y en el ámbito académico: saber manejar el lápiz, las tijeras, la goma…, puesto que mediante el equilibrio y la coordinación del tono muscular, se conseguirá una adaptación mayor del niño consigo mismo y con su entorno.

Les muestro algunos ejemplos de actividades motivantes para ellos.

*Para los niños con algún trastorno o discapacidad, siempre encontraremos alternativa, por ejemplo: en lugar de colocar botones en su chaqueta, colocar cremallera o velcro, en su caso.

1. Metemos monedas con sus colores correspondientes (es un proceso atencional y de categorización: colores) en la caja para luego, descubrir lo que hay dentro, les esconderemos una sorpresa para motivarlos.

2. Le damos de comer a Rocky. Introducimos diferentes objetos en aberturas de diferente tamaño. Primero macarrones (en un orificio grueso), luego arroz (orificio fino: necesita más precisión), y por último le preparamos la cama a Rocky metiendo algodón (jugamos con diferentes texturas).

3. Hacemos formas (dibujos, letras, figuras geométricas…) con arena.

4. Posiciones con mi cuerpo divertidas. Para mejorar el tono muscular vamos a generar el mayor número de posiciones posturales imitándonos los unos a los otros: de pie como un soldado, sentado en un trono, de rodillas, a gatas, reptando como una serpiente… o durante el momento del baño estimular al niño tanto las extremidades superiores como las inferiores, mediante juguetes de goma.

En definitiva, les dejo unos sencillos juegos que pueden hacer en casa para trabajar esta habilidad. También pueden innovar e inventar con ellos mismos, buscando así lo más motivante y la creatividad de ellos.

Por: Karen García Salazar (Psicopedagoga)

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