La conducta es un tema muy recurrente en los pacientes que acuden al centro. Son muchos los padres que se encuentran perdidos sin saber cómo solucionar el problema “no me hace caso”, “hace lo quiere”, “se pone insoportable cuando se le dice no”.

En temas de conducta la actuación desde casa y la actitud frente a los problemas que surjan es muy importante, de hecho, dependerá de ello que la situación mejore o por el contrario empeore.

En mi caso, una de las técnicas que más utilizo es la economía de fichas. Una técnica sencilla, pero que debe ser explicada con claridad desde el principio ya que puede llevar a malentendidos y no funcionar como esperamos.

Las economías de fichas se basan en trazar un acuerdo con el propio niño. El deberá cumplir una serie de normas y como recompensa obtendrá un premio. Lo entenderemos mejor con un ejemplo:

Los padres de Alberto acuden al centro porque no saben qué hacer ya con el comportamiento de su hijo, no hace caso, insulta a sus hermanos e incluso les pega en algunas ocasiones.

Ante esta situación el primer paso a seguir sería recabar información. Tenemos por un lado que saber qué conductas deben ser eliminadas de forma prioritaria, para ello tendremos que hablar con los padres, ellos serán nuestra principal fuente de información en estos aspectos. Debemos también conocer los gustos del niño ya que la recompensa debe ser algo que le guste mucho, en esto podrá ayudarnos el propio niño en la mayoría de los casos.

En el caso de Alberto es necesario actuar en el uso de insultos tanto en el colegio como en casa. Además, últimamente pega a sus hermanos continuamente y en el colegio sus padres también han recibido alguna llamada de atención. Lo que más le gusta y con una de las cosas que más disfruta Alberto es yendo con su padre a jugar a la plaza que está cerca de su casa, allí juega al futbol con varios de sus amigos.

Ahora que conocemos la información que necesitamos podemos empezar a rellenar nuestra economía de fichas. Hay muchos tipos de economías de fichas: cuadros en los que tenemos que conseguir puntos, búsqueda de estrellas… A mí personalmente me gusta mucho el modelo de circuito de carreras que podemos encontrar en el blog familia y cole, elaborado por Jesús Jarque. Aunque, cabe destacar, que siempre es importante adaptarnos a la edad del niño a la hora de escoger el modelo.

En la economía de fichas escogida para este ejemplo aparecerán dos recuadros en uno colocaremos las NORMAS y en el otro la RECOMPENSA. Podemos colocar una recompensa final que llegue por ejemplo el fin de semana si hemos sido capaces de cumplir las normas de lunes a viernes. En niños pequeños siempre es bueno que cada día tengan una pequeña recompensa ya que si es una recompensa a largo plazo no conseguiremos motivarlos.

En el caso de Alberto podremos colocar como recompensa ir a jugar a la plaza por la tarde, si cumple la norma. El día que no cumpla la norma no podrá ir a la plaza a jugar.

Es importante recordar que lo que hacemos es premiar el cumplimiento de la norma que coloquemos si Alberto no dice palabrotas, ni pega a sus hermanos tendremos que premiarle por ello, en su caso, podrá ir a la plaza a jugar.

En este punto muchas veces surgen los problemas, ya que son muchos los padres que no entienden por qué están premiando a su hijo si se ha portado fatal. Por eso tenemos que tener en cuenta que estamos premiando el hecho de cumplir la norma, aunque nuestro hijo se haya enfadado en el supermercado por no haberle comprado lo que quería, durante ese día ha cumplido las normas, en el caso de Alberto, no ha dicho palabrotas y tampoco ha pegado a sus hermanos, por lo tanto, debemos darle su recompensa.

A medida que el niño cumpla la norma iremos colocando más normas, es importante empezar poco a poco y que el niño vaya motivándose. Aunque es cierto que hay niños a los que podemos ponerle más de una norma a la vez, todo es cuestión de probar, si vemos que no es capaz de cumplirlas reduciremos a una sola norma.

A continuación, podemos ver cómo quedaría la economía de fichas para Alberto, hemos puesto dos normas. En el caso de Alberto las ha cumplido bien hasta el momento, aunque el jueves tiene un gomet rojo lo que significa que se ha saltado alguna norma y por lo tanto no podrá ir a la plaza a jugar.

Si nos decidimos a utilizar la economía de fichas es muy importante llevar una continuidad y cumplir de manera estricta con lo que en ella pone ya que si nuestro hijo obtiene recompensa sin haber cumplido con la norma le estaremos dando a entender que puede hacer lo que quiera ya que su objetivo y motivación (la recompensa) ha sido cumplido.

Habrá días complicados y momentos de desesperación, pero cumpliendo con la economía de fichas conseguiremos que nuestro hijo cambie su comportamiento y se porte mejor. Pero para ello debemos ser constantes y nunca tirar la toalla. Debemos recompensar positivamente a nuestro hijo cuando haga algo bien y no de manera material frases como “que bien te has portado hoy”, “eres un campeón” o “estoy muy contenta, hoy lo has hecho genial” son suficientes. Debemos, siempre, prestar más atención a las conductas positivas que a las negativas.

Ana Aguilar García – Pedagoga

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